Importante:
La presente publicación es una transcripción textual de un video youtube de la «Dra. Menchu Moreno | Psicóloga Colegiada,» 🚀 que lo puedes ver en su canal oficial «@MenchuPsicologa» 🚀 y de paso si lo deseas te suscribes, que apoya mucho su trabajo, muy útil para conocer la psicología; ❤️ pudiendo luego cada quien 🔎 profundizar investigando en internet los patrones mentales y miedos que ella extrae de cada personaje. Mi propósito es crear luego vocabulario básico de psicología aplicada a la perfilación de figuras públicas.
Palabras clave: sesgo, victimización, doble vínculo, divorcio, supervivencia
(Transcrito con la tecnología de TurboScribe.ai.)
¿Qué haces cuando la justicia dice que eres inocente, pero la sociedad y las instituciones han decidido que eres culpable? La mayoría de hombres acusados de maltrato y de falsas denuncias creen que la justicia se imparte en los juzgados, pero ¿eso es un error como una casa?
Hoy en día la justicia es psicológica y también social y existe un mecanismo diseñado para destruir mentalmente a algunos hombres aunque no hayan hecho nada.
Así que si alguna vez has sido denunciado sin haber hecho pues eso, nada, has sentido que el mundo se volvía a tu alrededor como un lugar super oscuro, todo el mundo se volvía loco, que por más pruebas que has presentado nadie te ha creído, hago este vídeo para que respires, para que creas realmente que no te estás imaginando nada, porque lo que sientes tiene un nombre técnico y hoy vamos a ponerle palabras.
La mayoría de los hombres que pasan por una acusación injusta no acaban mentalmente hechos forfatina por la denuncia en sí, sino por la disonancia cognitiva, es decir, esa sensación de que la realidad, tu inocencia, y el relato oficial, la culpa que quieren inculcarte, no acaban encajando y cuando el estado o tu entorno además eligen ese relato y no le hacen ni santísimo caso a tu realidad, tu cerebro entra de alguna manera en una especie de trauma.
Así que el aprendizaje de hoy es que tu parálisis, tu caos mental, no es debilidad, sino que es el resultado de una maquinaria psicológica que está diseñada para que no puedas ganar, bueno, aparentemente.
Y esto, mira, lo hemos visto con total claridad en el ejemplo de Vito Chilesi de San Ana Santa Blaya, donde una jueza analiza vídeos y partes médicos del personaje y al final la jueza le dice aquí no hay realmente nada, pero el sistema ignora esa prueba y sigue castigando al hombre. ¿Por qué lo hace? Pues bueno, porque el sistema no busca la verdad, sino que busca confirmar su propio sesgo mental y entender esto, que es un mecanismo, hasta cierto punto complejo, pero fácil de entender. Es el primer paso para que puedas recuperar tú o alguna persona cercana a ti que esté o haya estado envuelto en denuncias falsas, porque hay que recuperar la cordura. El problema no eres tú como hombre que has sido acusado falsamente, sino el mecanismo que han activado contra ti.
Así que hoy he estructurado este análisis para poder explicar por qué te sientes mal, te sientes solo, atrapado y por qué nada de lo que haces parece funcionar.
Así que este vídeo no es exclusivamente para analizar el caso del personaje de Sara y Vito, porque honestamente a mí Sara Santa Blaya es un personaje que se me hace bola, o sea, lo siento, no me gusta ese tipo de personalidades victimistas y que manipulan de forma indirecta a una sociedad y a un gobierno entero.
Así que yo lo que quiero es que analicemos realmente tu caso si te encuentras en una situación así, o el caso también de miles de hombres que sufren denuncias falsas y de tratar de entender realmente qué es lo que ocurre en sus mentes y en el sistema que está fallando.
Así que quiero que si tú eres ese hombre, cuando acabes este vídeo, esa presión que seguramente tengas en el pecho, pues disminuya por lo menos al entender que lo que vives es una estrategia de otros y no una mancha, ni un defecto, ni un trastorno en tu identidad.
Y también te voy a dar unas claves para que puedas empezar a dar pequeños pasos y salir de ese bucle en el que te encuentres, porque aunque sé que es un vídeo un poco duro, las personas con las que trabajo lo saben, que yo no me ando con medias tintas, y si yo te digo que puedes salir de ahí es porque confío en ti, aunque no te conozca. Conozco el ser humano, conozco los mecanismos de la mente humana, y tú no eres diferente. Así que te animo a que veas el vídeo completo, porque sé que puedes hacerlo.
Así que quédate atento hasta el final. Empezamos la disección.
SESGO DE CONFIRMACIÓN
El primer mecanismo es el sesgo de confirmación institucional. Todos tenemos sesgos. El sesgo es lo que tu cerebro cree ver y que confirma toda esa creencia en todo lo que realmente siente y ve. Por ejemplo, si eres del Barça, cada falta te va a aparecer un robo, pero si eres del Madrid vas a ver un penalti muy claro. Así que ignoramos lo que nos contradice y nos agarramos a lo que nos da la razón, y esto hasta cierto punto es muy humano.
Pero ¿qué pasa cuando ese sesgo de confirmación lo tiene el Estado? ¿Qué pasa cuando una institución con el poder real de enviarte a la policía ya ha decidido quién eres antes de que se puedan conocer los hechos?
Mira, imagina que te han asignado el papel del malo de una peli y da igual lo que hayas hecho, a lo mejor no has hecho nada. Pero el director ya ha decidido que el villano o el malo eres tú.
Si saludas eres una amenaza o un acosador. Si callas es que ocultas algo. Y si demuestras que estabas en otro sitio, dicen que has manipulado las pruebas.
Cuando la institución tiene un relato que le resulta políticamente útil, las pruebas dejan de ser datos y se convierten en una especie de estorbos. El sistema no busca la verdad, sino que busca la realidad para que encaje a martillazos en su guión mental, en ese sesgo que tienen. El caso de que hemos visto con Vito Quiles y Sara Santaolalla, aquí al final ella lo denuncia por agresión física y aparece en televisión con un brazo encabestrillo.
La jueza, ya sabes, mira el vídeo, hace su trabajo pero no ve ninguna agresión. El informe médico lo lee y dice que no hay lesiones objetivables, no hay nada. Por eso deniega la orden de alejamiento, porque no existe un riesgo real.
Pero claro, aquí hay un sesgo institucional, que es donde opera. Porque horas después de que la jueza diga eso, Marlaska, el señorito, señor Marlaska, le pone escoltado oficial a esta chica. El partido en el gobierno, en paralelo, presenta también una denuncia propia.
Senadores abandonan el pleno, se forma un follón en los platos, etc. Pero todo está claro que han ignorado a la jueza. ¿Y por qué lo han hecho? Porque la jueza estropeaba el relato.
Así que actuar bajo un sesgo en tu vida, bueno, hasta cierto punto es normal y puede ser un error. Pero claro, cuando lo hace el Estado, y está jugando con tu salud mental y con tu libertad, el Estado debería velar por la presunción de inocencia de todos los españoles. Esto al final se convierte en una señal de alarma para ti.
Porque si el sistema decide que hoy el malo eres tú para ganar puntos políticos, las pruebas que puedas tener sobre tu verdad no van a valer de nada. Brevemente recordarte que si tienes algún episodio similar, sientes que tus emociones están desbordadas, tienes miedos bloqueándote, te dejo por aquí mi sesión de análisis para tratar de entender qué te ocurre y empezar a solucionarlo. Tienes también, como digo, el link por aquí y también te lo dejaré en la descripción.
Vamos a seguir porque cuidado, este mecanismo que te acabo de explicar no actúa solo, tiene un complice que es el que termina de rematar la jugada. Vamos a verlo.
ACTUACIÓN DE LA VICTIMIZACIÓN
Mira, el segundo mecanismo es el más difícil de explicar porque rompe un tabú. Se llama actuación de la victimización o victimhood performance. Vaya por delante una cosa, mira, las víctimas reales existen y merecen para mí y para todo el mundo, entiendo, toda la protección y respeto del mundo. Pero precisamente porque el dolor real es sagrado y es algo que tenemos que tenerle mucho respeto, es muy peligroso cuando se utiliza como estrategia.
En este segundo mecanismo hablamos de construir una identidad de víctima y no por el daño sufrido, sino para obtener un poder social inmediato. Ojo con estas tres palabras, poder social inmediato. Esto es una herramienta que abre puertas y genera aliados de forma rápida y automática, y además lo hace de una manera intocable.
Y si no, como ejemplo de estrategia, para muestra un botón, el personaje de la Sara Santaolalla. Alguien que de hecho analizo de forma muy sutil y sin gritos, es decir, analizo su perfil de twitter que dice mucho más de lo que pensamos en otro vídeo que te voy a dejar por aquí. Ella está dentro del ojo del huracán de este poder social inmediato.
Imagina por ejemplo que alguien entra en una habitación con un cartel, un escudo que pone la palabra víctima. En ese momento las reglas cambian porque te ponen como una especie de freno. Si esa persona te acusa de algo, aunque no tenga pruebas, ese escudo le protege.
Si tú intentas defenderte y decir, oye mira que es que esto que estás diciendo no es verdad, la gente te señala y no mira lo que estás diciendo, ni tus pruebas, miran exclusivamente al cartel que lleva esa persona, esa mujer, donde pone víctima, y te acusan diciendo cómo te atreves de atacar a una víctima.
Esto es una trampa perfecta porque la víctima no necesita demostrar que tiene razón, solo necesita demostrar que es víctima, que sufre, que no puede más, que todo el mundo está en su contra, que empieza a llorar en un plató, o en tu casa, o delante de tu familia. Y en nuestra sociedad actual el sufrimiento es un cheque en blanco que anula la presunción de inocencia del otro.
Sobre todo si ese otro es un hombre, automáticamente duermes en el caladozo, bueno, excepto a que seas el dado de la policía, un perfil del que hablo en este otro vídeo que también te voy a dejar por aquí. Es decir, al final la ley está hecha para depende quién. Porque tomando de ejemplo de Sara y Vito, ¿qué estamos viendo en la esfera pública? Un brazo en cabestrillo, entrevistas emocionales, casi salidas de punto, por no decir salidas de punto, cancelación de actos oficiales por falta de seguridad, reconocimiento institucional por el gobierno, por el partido vinculado al gobierno, y presencia en actos en contra del odio digital, entre otras muchas cosas.
Esa es una performance, es su maniobra, es su puesta en escena. Y no importa que el forense, el médico, no encuentre un daño físico. Lo que importa es que la estética del daño ya ha convencido a la sociedad, ya ha convencido a la opinión pública o a parte de la opinión pública.
El cabestrillo es más potente que el autojudicial o que un parte médico sin lesiones aparentes. Si el acusado, además, intenta decir que el cabestrillo es innecesario, se le tacha de cruel porque ella sigue llevando el cartel de víctima. Esto es un jaque mate social.
Así que si estás viendo esto y has pasado por un divorcio conflictivo, sabes de lo que te estoy hablando. Ella empieza a construir un relato meses antes de que ocurra una demanda. Le dice a sus amigos comunes que tiene miedo, que está en terapia, que no te reconoce, que está hecha polvo, que no sabe cómo salir de ahí.
Es decir, va creando poco a poco una atmósfera, como una especie de cámara de gas muy lenta, muy lenta, que va matándote a ti y ahogándote poco a poco. Cuando llega el día del juicio, tú ya has sido condenado por tu entorno y por ti mismo incluso. Tus amigos te han dejado de llamar, tu familia... Habrá gente que te apoyará, pero mucha otra dudará de ti.
Has caído en lo que los investigadores Campbell y Manning llaman la cultura de la victimización. Un mundo donde quien mejor construye su relato de debilidad es quien acaba teniendo todo el poder. Esto es muy interesante.
[cultura de la victimización...] Repito, un mundo donde quien mejor construye su relato de debilidad es quien acaba teniendo todo el poder.
Y tú, ese hombre, te quedas sin herramientas porque en esta cultura intentar defenderse se considera una agresión más. Te quedas solo, estás sin nadie, en silencio y viendo cómo destruyen tu reputación, tu identidad, mientras el mundo aplaude al que está actuando bajo ese paraguas de debilidad.
Es decir, a quien tiene ese escudo con ese cartel de víctima. Y mientras tanto tú eres el único que se da cuenta de que la salud mental empieza a afectarte. Esa que tanto se supone que las instituciones quieren cuidar, que tanto alardean en campañas de comunicación.
Es decir, tu mente entra en modo supervivencia y con ello se empiezan a cocer posibles trastornos. Una posible depresión, trastornos de ansiedad o un estado de anhedonía propio de alguien que no encuentra sentido a su vida. Mira, lo que más destroza aquí no es la mentira, es la impotencia.
Y lo peor no es que te señalen, sino que una vez que te tienen ahí, te meten en un callejón sin salida del que es muy difícil escapar si no sabes verlo y si no sabes cómo. Así que yo en este tercer mecanismo te voy a enseñar a detectarlo, porque es el más destructivo para tu salud mental.
DOBLE VINCULO
Este tercer mecanismo es el más cruel y el que más rápido te puede volver, por así decirlo, loco. Se llama el doble vínculo. Lo describió el antropólogo Gregory Bateson y es básicamente una trampa donde cualquier decisión que tomes te va a acabar castigando. Da igual lo que hagas, no hay jugada buena.
Hagas lo que hagas, vas a perder. Pero a ver, yo te voy a enseñar a identificarlo para que puedas ganar, para que puedas salir de allí, para que puedas entender qué te pasa y para que puedas tomar medidas. Cuando este mecanismo lo activa una persona contra ti, tu exmujer, por ejemplo, tu expareja, eso es maltrato psicológico.
Pero cuando lo activa el sistema o la institución, acaba condenándote por vida. El hombre acusado está en el centro del laberinto, es decir, si hablas y te defiendes, dicen que estás atacando a la víctima y que quieres silenciarla. Si te callas, dicen que el que calla otorga y que tu silencio es una confesión.
Si denuncias tú, dicen que es una represalia machista y que eres un acosador. Si te hundes y lloras, dicen que eres un manipulador emocional. Y si te mantienes sereno, dicen que eres un psicópata frío al que no le importa hacer daño.
Así que si te das cuenta, la trampa no está en lo que tú hagas, la trampa está en que el sistema ha decidido que hagas lo que hagas, vas a ser interpretado como culpable. La consecuencia es la indefensión aprendida, es decir, dejas de defenderte. Como ves que nada de lo que haces funciona, dejas de actuar.
Te paralizas y te dejas llevar por la corriente. He intentado buscar datos oficiales de hombres que se han quitado la vida tras ser acusados de denuncias falsas, independientemente del resultado, pero literalmente no existen. No he encontrado datos.
Lo que sí he encontrado es que los hombres tienen entre tres y nueve veces más probabilidad de quitarse la vida o de tener comportamientos autolíticos tras una separación conflictiva que las mujeres en la misma situación. Sé que entre tres y nueve veces es una diferencia abismal, pero esto es lo que he encontrado. Aquí viene lo más triste.
Mira, muchos hombres terminan dudando de su propia cordura y acaban preguntándose ¿y si de verdad he hecho algo malo y no me he dado cuenta? ¿En qué me he convertido? Quiero que me escuches bien, por favor. Si tú no has hecho nada, no has hecho nada. Eso no es tu culpa. Eso es el efecto de vivir en un doble vínculo. Tu mente está intentando encontrarle una lógica a una situación que no es lógica. Lo vemos constantemente en procesos de custodia.
Si intentas ver a tus hijos eres un padre acosador, si le das espacio para no generar tensión eres un padre ausente, si grabas una conversación para protegerte eres un obsesivo, si no tienes pruebas eres un mentiroso. Si da igual, es un círculo perfecto. No importa el vídeo del Senado, no importa el informe médico, no importa lo que dice la juez.
Si te han metido en el doble vínculo, la realidad ya no es una vía de escape. El guión ya estaba escrito. No has hecho nada, pero tu vida es la que se está haciendo añicos.
Así que si has sentido esa parálisis, esa confusión extrema, quiero que sepas que no es debilidad. Es la respuesta de una mente sana ante una situación enferma. Estás atrapado en una estructura diseñada para que sea muy difícil salir.
Pero mira, hay una forma de empezar a romper los espejos de todo este laberinto y te la voy a enseñar ahora mismo. Así que me gustaría que dejaras de estar metido en ese juego, ¿vale? Vamos a tratar de salir de ahí. Así que, de forma resumida, te digo el primero.
El sesgo de confirmación decide quién es la víctima antes de que haya pruebas. El segundo es la performance de la víctima, es decir, construye y alimenta ese relato con cada aparición pública o no pública que haga. Brazo en cabestrillo, entrevistas, numeritos.
Y el tercero es cuando intentas salir de eso, caes en el doble vínculo. Si hablas, eres el agresor. Si callas, eres culpable.
No hay salida. Esto es un círculo. Así que el problema real no es la denuncia. El problema es que el sistema que debería haber dicho, espera, vamos a ver qué es lo que ha pasado, vamos a hacerle caso a la jueza que para eso está, ya ha elegido un bando. Ya se ha posicionado. Y tú eres la parte perdedora hasta ahora.
Eso convierte un conflicto entre dos personas en una guerra entre un individuo y una maquinaria enorme que te acaba arrastrando y que te martillea mentalmente de forma constante. Así que te voy a dar cuatro pasos rápidos y muy concretos.
El primero es que le pongas nombre a la trampa.
Piensa que no estás loco, que no te mereces eso. Si no has hecho nada, no has hecho nada. Estás en un doble vínculo.
Es el primer movimiento para salir de la trampa. Quiero que la veas con claridad. Doble vínculo.
Busca, lee, entiéndelo. Eso te va a reducir mucho daño psicológico.
El segundo paso, documenta todo. Fechas, mensajes, testigos, decisiones institucionales. Busca un abogado especializado. No para vengarte, sino para anclarte a la realidad y para poder defenderte.
El tercer paso es que elijas un frente, uno solo. Uno de los errores más comunes es intentar defenderse en todos los sitios a la vez. Familia, amigos, juzgado.
Olvídate de lo secundario. Quien está contigo, está contigo. Porque eso te va a agotar y te va a dispersar.
Elige el frente que más te interese en ese momento. El legal, el legal. El familiar, el familiar.
Y dedica tu energía principal ahí. El resto vendrá.
Cuarto, rodéate de personas que no hayan tomado partido.
En estos procesos es muy importante tener al menos dos o tres personas que no estén prácticamente en ningún bando, que te apoyen, pero que también te hagan ver otras realidades.
Y el paso cinco es que pidas ayuda psicológica o psiquiátrica si la necesitas. Pide ayuda.
No digo que me la pidas a mí. No, me da igual. Pide ayuda a quien tú consideres pedirla.
El sistema no va a reconocer que se equivocó. Las instituciones tampoco lo van a hacer. Pero eso no significa que tengas que quedarte donde estás si no has hecho nada.
No has hecho nada. Así que la rehabilitación empieza cuando tú dejas de necesitar que el sistema te dé la razón, porque no te la va a dar. Espero de corazón que te haya ayudado muchísimo este vídeo.
Quiero que lo compartas, por favor, con personas que lo puedan necesitar. Con esos hombres, sobre todo, que sufren, que saben que están en una encrucijada, que ellos nunca han hecho nada malo y que se encuentran entre la espada y la pared. Me interesa muchísimo tu opinión.
Este tema me llega al alma, de verdad. Me sabe fatal que las personas sufran y que las instituciones no se pongan de su lado, que lo pasen realmente mal y que no tengan herramientas ni legales ni emocionales para poder salir un poquito adelante. Espero que este vídeo dé, bueno, un poquito mucha luz a todas aquellas personas que han perdido un poco la confianza en ellos mismos.
Así que me interesa mucho tu opinión de estos mecanismos que hemos visto hoy. Dime cuál crees que es el más peligroso. Te voy a leer en los comentarios y recuerda que tienes dos formas de llegar un poquito más lejos.
La primera es uniéndote en la membresía del canal, en el botón unirse. Gracias como siempre a todos los que estáis dentro, a los que habéis participado, a los que acabáis de llegar. Gracias de corazón por todo vuestro cariño.
Y también la segunda es que si crees que puedo ayudarte porque en tu vida estás bloqueado, tienes miedos, emociones, conflictos, situaciones que no acabas de entender, en mi sesión de análisis lo identificamos y vemos cómo empezar a poner equilibrio en tu vida. Te dejo por aquí también el link y lo tienes también en la descripción. Te mando un besito muy fuerte, cuídate mucho, nos vemos en el siguiente análisis.
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