PSICÓLOGA ANALIZA: SACRIFICIO Y LEALTAD TÓXICA | PILAR ALEGRÍA

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Pie de foto: Imagen ilustrativa / fuente original: https://www.youtube.com/@MenchuPsicologa (canal oficial)
 

Importante:
 La presente publicación es una transcripción textual de un video youtube de la «Dra. Menchu Moreno | Psicóloga Colegiada,» 🚀   que lo puedes ver en su canal oficial «@MenchuPsicologa» 🚀  y de paso si lo deseas te suscribes, que apoya mucho su trabajo, muy útil para conocer la psicología; ❤️ pudiendo luego cada quien 🔎 profundizar investigando en internet los patrones mentales y miedos que ella extrae de cada personaje. Mi propósito es crear luego vocabulario básico de psicología aplicada a la perfilación de figuras públicas.

Palabras clave: sesgo autocomplaciente, chivo expiatorio, el emisario, fracaso, locus de control

(Transcrito con la tecnología IA.)

«¿Alguna vez has sentido que te mandan a una misión perdedora solo porque eres la persona más leal del equipo?» Escucha esto: «no es un buen resultado "(Pilar Alegría)"» Son palabras asépticas y lo que ves después no es una simple explicación, es el esfuerzo agotador de un cerebro intentando encajar una derrota que quizá no siente como propia. Porque mira, la verdadera pregunta es, ¿por qué Pedro enviaría a Pilar un perfil que, bueno, proyecta lealtad absoluta, pero seamos sinceros, con muy poca rasmia que decimos aquí en Aragón para el combate, ¿no? O para gobernar, «¿por qué él la enviaría a dar la cara por un fracaso que ella no ha diseñado.?» «¿Se ha dado cuenta ya que quizá la enviaron a una guerra perdida.»

Hoy vamos a descodificar a Pilar Alegría tras su derrota en Aragón, pero en realidad lo que vamos a hacer es diseccionar el jerogrífico del poder. Analizaremos como un líder en la sombra utiliza a un perfil con poca garra, para librar una batalla fácilmente perdida. Es la psicología del «perro de Baskerville» al que mandan a ladrar en la niebla mientras el dueño se queda salvo en el castillo.

Así que analizaremos, entre otras cosas, el «sesgo autocomplaciente,» un lenguaje verbal interesante que le delata y sobre todo la «figura del emisario sacrificable,» que es un tema muy interesante. Empezamos la disección.

💬 Es evidente que el resultado obtenido no es el resultado que el Partido Socialista hubiéramos querido, porque no es un buen resultado.

Fíjate en cuánta sutileza, ¿no? Dice, «"No es un buen resultado".» Acaba de perder cinco escaños y no usa la palabra fracaso ni derrota. Está claro, Usa «negación técnica.» No es bueno. Es un lenguaje administrativo casi aséptico.

Mira, desde modelos psicológicos esto es un «filtro mental» combinado con «minimización.» Es decir, su cerebro lo que hace es restar importancia, como si fuera un embudo. Resta importancia al impacto para que la identidad no se rompa.

Pero hay algo más interesante porque mira, este «lenguaje neutro» es muy típico de quien ha sido enviado a gestionar un desastre.

Cuando tú no has diseñado el plan, tu cerebro no siente la derrota como algo propio que debe purgar, sino como un trámite incómodo que tiene que pasar, Y hasta cierto punto suavizarlo. Esto es el primer indicio de nuestro jeroglífico.

Ella está ahí para que el titular sea «"no fue bueno"» en lugar de «fue una catástrofe más de Sánchez.» Está actuando desde un «amortiguador psicológico.»

Y esto a lo mejor te suena porque lo hacemos cuando el jefe manda comunicar un despido, por ejemplo, a ti y tú utilizas palabras de reajuste, palabras suaves, es decir, intentas minimizar el dolor ajeno para protegerte también tú, ¿no? Que eres quien al final está recibiendo los golpes de primera línea.

💬 Estas elecciones fueron convocadas por Azcón atendiendo al mandato de Feijó y el resultado es que hoy el Partido Popular es aún más rehén en esta comunidad autónoma de la ultraderecha.

Bueno, vamos a ver, acaba de perder cinco escaños, pero está hablando de Azcón, de Feijó, de la ultaderecha. Esto es un «sesgo autocomplaciente» en estado puro, porque si gano es por mi talento, pero si pierdo es por culpa del contexto. ¿no? Fíjate cómo hace una «externalización» aquí, al final ella también actúa aquí con el fuera de sí misma porque, mira, psicológicamente es incapaz de asumir un error estratégico que ella, bueno, no sé quién diseñó, pero a mí me da la sensación de que no lo diseñó ella.

    Si admite que han fallado, estaría señalando directamente a quién la envió allí y eso rompería su esquema de lealtad.

    Por eso, su cerebro proyecta el problema en el rival para proteger la creencia de que nosotros somos los competentes.

Detrás de todo esto opera un miedo a la «desintegración identitaria.» Eh, mira, si ella al final asume la responsabilidad de este desastre, la narrativa de «soy una líder válida» se acaba desmoronando. Es mucho más fácil decir que el PP es un rehén de otros, que admitir que ella está siendo en este mismo instante, también rehén de una estrategia ajena que ha fracasado.

Claro, es una mujer que es verdad muy leal y esto obviamente aunque lo pensara, «que no lo sé,» sí que es verdad que no lo iba a decir.

Y esto lo vemos en la vida, ¿no? En nuestro día a día, cuando ejecutas un proyecto que te impulsó tu empresa, al final acaba saliendo mal y automáticamente culpas al mercado, a la competencia o al cliente. Es decir, buscas culpables externos para no tener que mirar hacia dentro y admitir que te mandaron a una batalla con un plan defectuoso y que tú seguramente o quizá no fueras la mejor líder.

💬 Nos preguntamos si el señor Azcón seguirá utilizando Aragón como instrumento para sus ambiciones personales y partidistas, porque una vez más, hemos visto como ha antepuesto una estrategia política a la estabilidad.

Bueno, no acabo de entender mucho esto, la verdad, porque Azcón, sin entrar en política obviamente, pero Azcón lo que ha hecho ha sido convocar elecciones porque no salían los presupuestos, algo que no está ocurriendo hoy día en España desde hace un montón de tiempo.

Bueno, aquí al final lanza un misil personal, porque lo que hace es acusar a Azcon de utilizar a los ciudadanos para su ambición personal. Y esto se llama psicología, «error fundamental de atribución,» esto está llevado al límite porque lo que haces es juzgar al otro por su supuesta mala personalidad, es decir, lo tacha de ambicioso.

Pero fíjate en la capa oculta, esto es un «ataque preventivo psicológico» porque ya proyecta en el rival exactamente lo que teme que piensen de ella y de su partido, que han utilizado Aragón como una especie de laboratorio estratégico que como en Extremadura les ha salido mal.

Este comportamiento revela un miedo a ser desenmascarada como alguien, un poco oportunista. Al señalar la ambición ajena, intenta desviar la mirada del hecho de que ella misma es, en este momento, la pieza de un tablero movido desde Madrid.

Es la ironía máxima de nuestro jeroglífico. No acusa Azcón de anteponer la estrategia a la estabilidad, cuando ella es la cara visible de una estrategia que ha dinamitado la estabilidad de su propio partido de Aragón.

Y es lo que hacemos cuando un compañero de trabajo consigue un ascenso que a lo mejor, bueno, queríamos nosotros, y pensamos, «"Es que es un trepa, y solo piensan destacar."» Le atribuyes una motivación un tanto oscura para no admitir que tú estabas jugando al mismo juego, pero que has perdido. Esto es lo que hay. A veces se pierde, atacas su moral para no reconocer tu propia derrota.

💬 Lo vuelvo a decir, este no es el resultado que queríamos, pero vamos a seguir defendiendo Aragón y vamos a seguir defendiendo los intereses de los aragoneses.

Bueno, ya sabes que cuando hay un «"pero",» en una frase es absolutamente clave, esto siempre es una «supresión de evidencia,» es una especie de Lo que haces es omitir los datos que contradicen tu conclusión. Yo te quiero, «"pero",» ya sabes que todo lo que va delante de un «"pero"», por lo general no tiene apenas peso.

O sea, menos de un segundo después de esto, ya está reafirmando que ellos son los legítimos defensores de Aragón. El anula todo lo anterior, o intenta hacerlo.

No hubo un reconocimiento real y no ha habido tampoco como una especie de protocolo. Digo lo que tengo que decir para que no me acusen de soberbia y después justifico.

Si estuviera operando aquí un miedo, sería el miedo a perder legitimidad moral, porque lo que se hace es admitir sin asumir.

Observa el hilo conductor también, porque no puede quedarse en el reconocimiento puro porque necesita revalidarse, necesita demostrar lealtad y valía ante quién la envió al frente. «"Perdí, pero sigo siendo una persona leal y sigo siendo válida."»

La consecuencia es que cuando hacemos esto, pues la gente no nos cree. Ese deshace cualquier credibilidad. Saben que no estás reconociendo nada real.

Tenemos que pensar que la audiencia que le escucha, obviamente es gente que le sigue. Bueno, sí, gente que le sigue, excepto pues medios de comunicación o analistas que puedan luego ver un poco más allá.

Al final, cuando fracasamos algo que nos han mandado a hacer, pues antes de que nadie diga nada, ya te estás justificando, sí salió algo mal, «pero yo no tengo la culpa.»

💬 Una oposición que además va a ser una oposición vigilante, una oposición seria y una oposición responsable.

Aquí repite la palabra «oposición» cuatro veces seguidas en muy poco espacio y además le añade adjetivos «vigilante, seria y responsable.» Esto es una «sobreadjetivación preventiva,» es decir, nadie ha cuestionado aún su papel, pero ella ya se está blindando; esto en psicología es una «necesidad de control narrativo.» Cuando pierdes el poder real, intentas retener desesperadamente el poder sobre el relato que estás comentando. Es un miedo anticipatorio al desprestigio. Digo, «quién soy antes de que tú me digas quién crees que soy» que al final hoy hoy por lo menos pues bueno, una perdedora o alguien menos relevante, por no decir relevante, esta es la realidad. A ver, no todo el mundo gana ni siempre ganamos, perdemos más que ganamos. Entonces, no pasa nada, él es una perdedora. Ya está. Y esto hay que admitirlo, ¿no? Tenemos que aprender a admitir cuando perdemos en la vida. Es muy importante el tener una alta tolerancia al fracaso y a la frustración.

Pero mira, aquí está la clave de nuestro jeroglífico porque ella proyecta esta imagen de seriedad, porque también en el fondo necesita demostrarle, sobre todo a la central, a Sánchez, que pese a una derrota sigue siendo un activo útil y que no la pueden descartar todavía. Es una manera de reafirmación y una manera de sostenerte por dentro, no es al final la ilusión de transparencia, es decir, cree que todos vemos su inseguridad y por eso intenta taparla con capas de adjetivos.

Ella está aquí intentando, voy a hacer una metáfora un poco radical, pero bueno, para que se entienda, con todo el respeto del mundo, está intentando ladrar como el «perro de Baskerville,» para parecer una fiera, para parecer una persona peleona, pero al final su lenguaje, como veremos ahora, revela que pues que no le corten un poco la correa, Por decirlo así.

Y esto es lo que hacemos cuando nos rechaza en una entrevista o en un proyecto y antes de, bueno, de de finalizar dices, «"Bueno, yo soy una persona muy profesional y seria."» Es decir, te autodefines, por pánico a que el otro ya te haya puesto la etiqueta de que no sea suficiente.

Esto es superinteresante:

La verdad es que es admirable intentar mantener el tipo, cuando te has pegado semejante castañazo. Aquí hay una fuga psicológica en toda regla. Mira, mientras la aplauden, ella tiene esa sonrisa congelada, ¿no? Sí que es verdad que es una sonrisa que forma parte de su personalidad. Siempre tiene una sonrisa como congelada. Sí que es verdad que no suelen ser sonrisas auténticas, ¿vale? Porque la sonrisa auténtica, la sonrisa de Duchenne es la que nace desde aquí, desde los ojos. Si os fijáis, la mayoría de políticos pocas veces tienen una sonrisa Duchenne o una sonrisa auténtica. Hoy más que nunca, obviamente, es una sonrisa, como digo, congelada.

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Quiero que te des cuenta de un detalle que lo voy a volver a poner ahora, que es cuando levanta el labio inferior y lo solapa hacia arriba, es decir, aprieta los dos labios. Esto no es alegría, es una mezcla de tensión defensiva y de amargura y al final está sosteniendo una máscara que que tiene unas ganas de sacarse de medio la rueda de prensa espectacular o el discurso.

También hace una degolución de glute aplausos. Esto es una «devolución salival» y es una respuesta fisiológica al estrés agudo y a la sequedad bucal que se produce cuando tenemos estrés o ansiedad.

Así que su cuerpo está en modo supervivencia, en modo alerta, en modo prácticamente pánico

Y entonces llega el momento definitivo luego cuando hace [movimiento con los brazos que se expone en la imagen que sigue] [ y luego dice] «bueno, ya está» y corta los aplausos.

Sí que es verdad que está como muy incómoda. Lo que hace es un «gesto de eliminación» con las manos barriendo hacia fuera, ¿no? Y esto es un comportamiento puro y duro de «evitación.» Este gesto dice, «"Quitadme esto de encima que se acabe ya."»

Y no es la despedida realmente de alguien que agradece el apoyo, sino lo que quiere es que, como una especie salir de allí, una especie de pararrayos emocional, es decir, lo que quiere es terminar ya con esta tormenta y no aguantar ni un volteo más de la descarga. El fusible, por seguir con la metáfora, ha saltado y solo quiere huir del escenario, donde ha tenido que dar la cara por un plan que, como digo, seguramente no haya sido el suyo ni el que más le apetecía.

A mí me da me daba la sensación de que no era lo que más le apetecía, venir a Aragón a esta candidatura. Pero bueno, detrás de todo esto, al final opera un miedo al colapso emocional en este fragmento, Ella sabe que si se queda un segundo más ahí, bajo ese foco con todos esos aplausos, la máscara de oposición seria, bueno, eh, que admite hasta cierto punto una derrota, se va a romper por la presión y seguramente emerjan la rabia o la tristeza, incluso el llanto, Así que ella necesita huir de ahí.

Y esto, por ejemplo, nos pasa cuando terminamos de dar una explicación imposible o que nos ha costado mucho esfuerzo, porque tenemos que pensar que, claro, llevan muchos días también de campaña, y al final es como cuando te quedas ya, buf, ya está, ya está hecho el parto, por decirlo así.

Entonces, como digo, es como intentar dar una explicación en un trabajo que te ha salido mal y que la gente intenta consolarte y tú solamente dices, «"Mira, que ya está, que da igual, ya ya está."» como diciendo, «"No quiero saber nada más de aquí"» Es decir, esto es lo que se llama el «emisario sacrificable» en cansancio extremo, es decir, agotadísima y ya no tiene energía ni para recibir prácticamente ni los aplausos.

Este concepto de «emisario sacrificable» es muy interesante y es lo que te voy a comentar ahora porque es donde llegamos al punto donde todas las piezas del joglífico empiezan a encajar.

Mira, ella está aquí asumiendo, obviamente, el fracaso, recibiendo balas y defendiéndose sola frente a las cámaras, a la gente, bueno, ante su equipo. Pero seamos realistas, las decisiones estratégicas de este calibre no las toma una exministra sola en su despacho. Esto se llama lo que comúnmente se conoce como «chivo expiatorio funcional.»

Pero aquí hay un matiz de psicología de liderazgo brutal porque hay una «transferencia de desgaste.» Es decir, «¿por qué enviar a Pilar que es un perfil que proyecta lealtad, pero quizá con poca agresividad para el cargo, a una plaza donde se preveía un desastre?.»

Mira, las dinámicas de poder, el líder central, en este caso, Pedro, a menudo utilizan a sus perfiles más leales como una especie de pararrayos, es gente que sabe que es tan leal que no se va a rebrincar. Si ella gana al éxito es de la estrategia del líder y si ella pierde el fracaso tiene nombre y apellido. Al final es un fusible perfecto, Lo que hace falta para que la central eléctrica no se acabe quemando, que es lo que está pasando hoy día en España.

La «lógica del patrón» sugiere que el líder utiliza personas cuya identidad está totalmente fusionada con la organización. Su miedo a la exclusión es tan alto que aceptan muchas veces misiones donde saben que van a salir trasquiladas. Es una estrategia de lealtad costosa, porque acaba siendo el emisario que absorbe hasta cierto punto el odio, que hay hoy día y que iba dirigido no a ella, sino obviamente al que está arriba.

La consecuencia es que ella carga con la responsabilidad pública de una estrategia que probablemente diseñaron otros. Y aquí la reflexión para ti, porque esto ocurre en empresas, en familias y en grupos de amigos. Así que yo no sé si te suena esa sensación de estar defendiendo un proyecto arriesgado que tú no has pedido, pero que has aceptado por no fallar a quien se supone que ha confiado en ti, aunque a lo mejor luego en un trabajo introspectivo puedas pensar que te la ha colado por la derecha, nunca mejor dicho.

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