PSICÓLOGA ANALIZA: SI TE ATACA AL RESPONDER, OCULTA ESTO | SÁNCHEZ

 
Menchu
Pie de foto: Imagen ilustrativa / fuente original: https://www.youtube.com/@MenchuPsicologa (canal oficial)

Importante:
 La presente publicación es una transcripción textual de un video youtube de la «Dra. Menchu Moreno | Psicóloga Colegiada,» 🚀   que lo puedes ver en su canal oficial «@MenchuPsicologa» 🚀  y de paso si lo deseas te suscribes, que apoya mucho su trabajo, muy útil para conocer la psicología; ❤️ pudiendo luego cada quien 🔎 profundizar investigando en internet los patrones mentales y miedos que ella extrae de cada personaje. Mi propósito es crear luego vocabulario básico de psicología aplicada a la perfilación de figuras públicas.

Palabras clave: darvo, negación, gestión de la impresión, mecanismos de defensa

 

Le haces una pregunta normal a alguien, ¿tiene el presidente del gobierno un problema de salud? Y en lugar de responderte, dice:

💬 Se pone en marcha la máquina del fango. Uno, un pseudo medio, un tabloide digital, siempre financiado, por cierto, por estos gobiernos del Partido Popular con dinero público, pública una mentira. Luego sus diputados y diputadas lo que hacen es amplificarlo en el Congreso y posteriormente los tertulianos y sus bots enfangan la conversación pública colando o en las redes sociales este debate y esta información o también en las teles que le siguen el rollo.

Te muerde, te llama mentiroso, te descalifica y se indigna tanto que de repente, él es la víctima y tú eres el agresor.

Si te ha pasado en el trabajo con tu pareja o lo has visto en el congreso con una respuesta de Sánchez a Cayetana Álvarez de Toledo, tienes que saber algo importante. Esto no es ningún arrebato de ira, es una estrategia psicológica muy codificada, se llama «Darvo» y es el escudo favorito de quienes tienen mucho que ocultar. Así que quédate porque cuando aprendas a identificar estos tres mecanismos de los que hoy vamos a hablar, no volverán a intentar manipular tu percepción. Empezamos con la disección.

«¿Ha pasado algo en España que merece un análisis muy frío?» Cayetana Álvarez de Toledo preguntó públicamente en el Congreso si el presidente del gobierno tenía algún problema de salud. Fue una pregunta. La respuesta de Pedro Sánchez no fue un historial médico, tampoco fue una prueba, no fue un desmentido con documentación, fue un ataque real.

💬 Como no tienen propuestas para España, ¿a qué se dedica la ultraderecha y la derecha ultra? Es decir, box y el PP tanto monta, monta tanto, además de sus coriceos. Bueno, pues tratan de ganar con bulos. El último es que aparentemente tengo problemas de salud. Pedro Sánchez tiene una enfermedad del corazón, tiene una cardiopatía, tiene algún problema de salud, como se ha publicado, presidente, con un patrón que siempre se repite cuando se pone en marcha la máquina del Fango. Uno, un pseudo medio, un tabloide digital, siempre financiado, por cierto, por estos gobiernos del Partido Popular, con dinero público, pública una mentira. Luego sus diputados y diputadas lo que hacen es amplificarlo en el Congreso. ¿Tiene el presidente del gobierno un problema de salud? Y posteriormente los tertulianos y sus bots enfangan la conversación pública colando o en las redes sociales este debate y esta información o también en las teles que le siguen el rollo. Pero en fin, yo siento decirles que no padezco ninguna enfermedad cardiovascular, pero si fuese así no habría tampoco ningún problema. Hay millones de personas que las padecen y que llevan una vida normal gracias precisamente a los servicios públicos que tanto el Partido Popular como Vox allí donde gobiernan se esfuerzan por desmantelar. De hecho, mando mi cariño a estas personas y también a los profesionales que las cuidan. En fin, el Partido Popular y Vox llevan anunciando el fin de este gobierno desde el primer día allá por el año 2018, usando toda clase de ataques y de mentiras. Pero lo único cierto es que lo que les enferma es el resultado de la democracia y España va como nunca y ellos mintiendo como siempre.

«Máquina del fango, ultraderecha, bulos, mentiras». «¿Por qué?» Eso es lo que vamos a ver hoy. No me interesa el historial médico de Sánchez, honestamente. Me interesa la anatomía de su respuesta y que trates de entender qué es lo que está pasando aquí. Porque cuando alguien sustituye una prueba por un ataque, la psicología nos dice que no es un arrebato de ira, es una operación de rescate del ego.

Ana Freud codificó nuestros mecanismos de defensa y lo dejó muy claro. La «negación» no siempre es una mentira consciente, es un escudo automático, un muelle que salta para proteger una imagen que no puede permitirse ni una sola grieta. Así que hoy vas a entender qué es exactamente lo que ese escudo está intentando ocultar.

Vamos a ver tres mecanismos psicológicos que operan cuando el poder se siente amenazado. El primero es la «negación» defensiva, porque el primer instinto es negar, no demostrar. El segundo es «darvo», el patrón por el que el acusado se convierte en víctima. Y el tercero, «la gestión de la impresión», por qué lo que se protege no es la verdad, sino la propia imagen.

El primer mecanismo es la «negación». No hablo de mentir conscientemente, hablo de algo mucho más profundo y mucho más automático.

Ana Freud describió la «negación» como uno de los mecanismos de defensa más primitivos del ser humano. Se activa cuando algo amenaza la imagen que tenemos de nosotros mismos o la imagen que queremos que otros tengan de nosotros.

Para tratar de entenderlo [la negación], vamos a una metáfora. Imagínate que le preguntas a alguien si ha roto el jarrón. Esa persona antes de pensar te dice que no. de forma automática, no porque haya evaluado la situación, sino porque la pregunta en sí se vive ya como una amenaza. ¿El jarrón puede estar roto o no? Eso en realidad da igual en ese momento.

Lo que importa es que la pregunta te activa una especie de escudo. El escudo no responde con pruebas. El escudo lo que hace es negar de forma rápida. El escudo te protege de que te estén echando la culpa. Esto lo vemos en el trabajo constantemente.

Un jefe al que le señala un error en su gestión, su respuesta automática es, «"Eso eso. No es así. Estás mal informado"». No comprueba si el error existe. No pide datos, no investiga. Lo que hace es negar. «¿Y es por qué lo hace?» Porque mira, admitir el error, aunque sea chiquitito, activa un miedo mucho más grande y es el miedo a perder autoridad, a que te vean como alguien débil que eres muy falible, a que si reconoces una cosa puedan aparecer otras preguntas más incómodas.

Cuando alguien en posición de poder niega de forma inmediata y contundente sin aportar ninguna prueba, «que no padezco ninguna enfermedad cardiovascular». La psicología nos dice que esto no es necesariamente inocencia. es protección. El problema es que cuando se niega algo sin aportar pruebas, no se zanja esa pregunta, sino que la gente todavía se hace más preguntas.

Que si te reconoces en este patrón, si siempre estás como a la defensiva, tienes emociones o miedos que te bloquean y quieres tratar de entender qué hay detrás.

Así que este patrón sí que realmente en mayor o en menor medida lo hacemos todos. Cuando algo nos amenaza, el primer instinto es ponernos un escudo. Pero en una figura pública, este escudo tiene consecuencias porque la pregunta no se queda ahí.

Cuando la pregunta sigue ahí, latente, viene un segundo mecanismo que es donde esto se pone feo, pero realmente feo. El segundo mecanismo tiene un nombre propio, «Darvo». Lo describió la psicóloga Jennifer Freed, investigadora del trauma en la Universidad de Oregón.

«Darvo» es un acrónimo en inglés. Jenny attrack, reverse, victim and offender. En español, negar, atacar e invertir quién es la víctima y quién es el agresor.
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Esto cuando lo veas vas a entenderlo porque vas a flipar. Para tratar de entenderlo, vamos a volver otra vez al jarrón, a esta metáfora. Tú niegas a verlo roto. Es el primer movimiento. Te pones ese escudo, pero la otra persona insiste, te muestra todo el desastre que hay en el suelo y te señala. Y aquí viene un giro importante. Tú en lugar de explicarte lo que haces es atacar. Por ejemplo, «¿y tú quién eres para acusarme a mí? Siempre igual, siempre estás buscando problemas, siempre me echas a mí la culpa.» «¿Qué acaba de pasar aquí?» El que supuestamente rompió el jarrón, al que acusan, es decir, en este caso, tú, ahora eres la víctima del ataque y el que solo hizo una pregunta ahora es el malo de la película. Así que los roles se han invertido completamente. El jarrón sigue roto en el suelo, pero el que acusaba es ahora al que se le acusa. Eso es «darvo», negar, atacar e invertir los roles. Y el resultado es que los roles se cambian. Así que la conversación ha cambiado de objeto completamente. Ya no se habla del jarrón, se habla de si una persona es injusta, malintencionada, que si «tú siempre me echas la culpa o que si siempre estás igual.» Mientras eso pasa, se monta la mundial y la pregunta original queda sin respuesta.

Mira, esto llevado al mundo de las relaciones acaba destruyendo la comunicación. Tu pareja te dice algo que te ha dolido y la respuesta no es escucharla y solucionar el conflicto. La respuesta es «tú siempre estás exagerando. Mira todo lo que hago por ti. Eres injusto. Nunca estás contento con nada». «¿Qué ha pasado aquí?» «darvo».

Fíjate en el material que tenemos. Cayetana hace una pregunta sobre transparencia democrática y Sánchez responde, la ultraderecha y la derecha ultra, es decir, Vox y el PP tanto monta, monta, tanto son bulos. Se pone en marcha la máquina del fango. Un pseudomedio, un tabloide digital, publica una mentira. Lo que hacen es amplificarlo en el Congreso. Certulianos y sus bots enfangan colando pasteles que le siguen el rollo, ataques, mentiras, máquina del fango, ultraderecha, bulos.

Si este patrón estuviera operando, veríamos exactamente esto. La pregunta desaparece. El que preguntó queda como agresor y el que debía responder recibe la empatía y la ovación de su público.

Mira, cuando Freud documentó este patrón, lo hizo primero en abusadores, luego se identificó en instituciones, en jefes, en parejas controladoras. Y con esto no digo que quien use «darvo» sea un abusador. Obviamente no estoy diciendo que cuando este mecanismo aparece, la psicología nos dice que hay algo que no se quiere mostrar y ese algo nos lleva a este tercer mecanismo y es el más sofisticado de los tres.

Este tercer mecanismo es el más frío y el más calculado. El sociólogo Erwin Goffman describió algo que llamó «gestión de la impresión». La idea es simple. Todos en mayor o menor medida, gestionamos la imagen que proyectamos. Pero cuando alguien tiene mucho poder y mucho que perder, esa gestión se convierte en el objetivo principal. Es decir, por encima de la transparencia y por encima de decir la verdad, está el defender la imagen que se proyecta.

Freud ya lo advirtió. Cuando el ego se siente amenazado, deja de buscar la verdad. solo busca sobrevivir, quedar bien, salir intacto.

Por otro lado, William James, el padre de la psicología moderna americana, decía que el ego humano haría casi cualquier cosa antes que admitir que está equivocado, porque mira, equivocarse, quien vive de su ego, no lo vive como un error, sino como una amenaza a su propia identidad.

Si seguimos con la metáfora del jarrón, vemos que ya te has negado, ya has atacado y ya te has convertido en la víctima. Pero hay un tercer movimiento. Empiezas a hablar de lo mucho que cuidas la casa, de los jarrones que has comprado, de que los niños han roto muchas cosas, de lo injusto que es que siempre te señale a ti. Al final de la conversación no sabes nada del jarrón, pero tienes una imagen muy clara en la cabeza. Esta persona es verdad, es muy protectora, cuida la casa. Los otros la destrozan. Eso es gestión de la impresión. No se responde a la pregunta, se reemplaza por una narrativa, por un discurso de imagen mucho más convincente.

Esto se ve mucho en las dinámicas familiares. El familiar que nunca está cuando se le necesita, pero cuando alguien lo señala despliega una lista de todo lo que ha hecho, las veces que ayudó, el esfuerzo que nadie reconoce, las tareas que hace en casa. no responde a lo concreto, construye un relato paralelo, un relato alternativo y ese relato es tan sumamente potente que al final el que señalaba se siente bueno, casi siempre culpable.

Fíjate en la respuesta de Sánchez. No hay historial médico, no hay prueba documental, pero sí hay una cosa importante. Hay millones de personas que las padecen y que llevan una vida normal gracias precisamente a los servicios públicos. De hecho, mando mi cariño a estas personas y también a los profesionales que las cuidan. España va como nunca. Si la gestión de la impresión estuviera operando aquí, veríamos exactamente eso, no una respuesta a la pregunta, sino una narrativa muy bien armada que al final la verdad que hace esa pregunta de si está o no enfermo desaparece.

Goofman decía que la vida social es un teatro. Todos actuamos, todos gestionamos nuestra imagen. Pero cuando la gestión de la impresión sustituye completamente a la transparencia, sobre todo en alguien que tiene responsabilidad pública, eso deja de ser normal.

Y ahora vamos a ver como estos tres mecanismos funcionan uno detrás de otro de una forma muy seguida.

Sánchez no dio un parte médico, dio un espectáculo de sombras [en tres mecanismos psicológicos]:

puñetazo
  •      1 Primero, la «negación automática», el escudo que se puso sin prueba, sin documentación. donde Sánchez responde, "No padezco ninguna enfermedad cardiovascular." Donde no hay ningún historial, donde no hay ningún informe.

  •     2 El segundo, es el «darvo», el que pregunta se convierte en el problema. La máquina del fango, la ultraderecha, los bulos, la mentira. Cayetana ya no es una diputada haciendo su trabajo, es parte de un ataque organizado. Los roles se han invertido.

  •      3 Y el tercero es «la gestión de la impresión». La narrativa reemplaza la respuesta. Es decir, de repente estamos hablando de los enfermos cardíacos que merecen todo mi respeto de que España va yendo como un tiro.
  •  

    «¿Ves lo que ha pasado?» Pues bueno, que el jarrón sigue roto, pero nadie se hace cargo del jarrón, así que nadie sabe si lo rompiste o no, porque le echas la culpa a los niños, a Cayetana, a la ultraderecha, a los bulos y a las a la máquina del fango. Y lo que haces es convertir esa narrativa en algo decorado. Es decir, «España va como nunca. Mando mi cariño a los enfermos y a los profesionales que los cuidan».

    Si estos tres mecanismos estuvieran operando juntos, veríamos exactamente esto. No digo más, así que saca tus propias conclusiones.

    Este patrón, obviamente, no lo ha inventado Sánchez, lo utilizan muchos líderes, lo utilizan los jefes, lo utilizan las parejas, las familias. Es decir, lo usamos todos en algún momento cuando nos sentimos amenazados. La diferencia es que cuando lo usa alguien con mucho poder, el coste no lo acaba pagando él. Lo pagamos entre todos los españoles y eso psicológicamente se llama silenciar mediante el ruido y es una de las herramientas más eficaces del poder.

    Así que quizá entraste pensando que esto era sobre la enfermedad de Sánchez, pero sales sabiendo tres mecanismos de psicología humana muy interesantes. Me interesa mucho tu opinión de estos tres mecanismos que hemos visto hoy. ¿Cuál crees que reconoces más en tu vida?

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