Importante:
La presente publicación es una transcripción textual de un video youtube de la «Dra. Menchu Moreno | Psicóloga Colegiada,» 🚀 que lo puedes ver en su canal oficial «@MenchuPsicologa» 🚀 y de paso si lo deseas te suscribes, que apoya mucho su trabajo, muy útil para conocer la psicología; ❤️ pudiendo luego cada quien 🔎 profundizar investigando en internet los patrones mentales y miedos que ella extrae de cada personaje. Mi propósito es crear luego vocabulario básico de psicología aplicada a la perfilación de figuras públicas.
(Transcrito con la tecnología de TurboScribe.ai.)
Si te dijera que tu perfil de redes sociales es casi tu historial psicológico abierto al mundo entero. Hoy voy a utilizar el perfil de Sara Santaolalla para enseñarte algo que nadie está contando, cómo detectar 6 mecanismos de manipulación y fragilidad mental que definen a los nuevos líderes de opinión. Al final de este vídeo no volverás a ver un tuit de la misma manera y sabrás exactamente cuándo alguien está luchando por sus ideas y cuándo alguien está gritando desesperadamente para desaparecer.
Este es el análisis psicológico que el sistema no quiere que sepas empezar a detectar, así que empezamos la disección. Vamos a hacer scroll por su perfil. No he querido buscar un fragmento en concreto porque como es un perfil bastante estridente sí que es verdad que no me gusta estar analizando a personas que chillan, a personas que insultan constantemente.
Con lo cual he optado por este formato porque además se va a ver el patrón de una forma mucho más fácil representado precisamente en su propio perfil de la red social X. Así que como digo vamos a ir haciendo scroll por su perfil, habrá algunos tuits que los pondré en grande para que se puedan ver y leer de forma mucho más sencilla y vamos a ir buscando patrones concretos y en concreto he detectado unas 6 paradas, 6 bloques concretas donde Sara Santaolalla deja al descubierto su arquitectura interna.

Vamos a ver cómo el miedo a la irrelevancia dicta cada uno de sus pasos y cómo utiliza el conflicto como un oxígeno vital.
Y recuerda que si alguna vez has sentido que algo no te acaba de cuadrar en un discurso de ciertos activistas, quizá o seguramente hoy vas a ponerle un nombre científico.
Quiero que te fijes en estos tuits.
💬 Sara: No tengo ninguna duda de que la derecha va a dejar a España tirada y se va a doblegar frente a Trump. Ni les importa su país ni su gente.
Un retuit de Malas Lenguas donde dice:
💬 Malas lenguas: Feijo dice que España no es un socio fiable. Ha tardado menos de una hora en vender a los españoles y en vender a su país.
💬 Sara: Qué orgullo que un tipo tan despreciable como Trump te señale como país. Este es el camino. Luchar por la paz, denunciar a los matones oligarcas y no doblegarse. Más patriota que Abascal.
Mira, este es el primer patrón. Estos tuits, habla de la derecha, de Vito, de Trump, de Feijo, de Abascal, ¿qué tienen todos en común? Pues que definen la sala no por lo que ella es sino por aquello a lo que se opone. Esto en psicología social se define como narcisismo colectivo, es un mecanismo de compensación cuando el individuo no tiene una identidad sólida o logros reales en los que apoyarse.
Aquí lo que hace es secuestrar una causa y se define exclusivamente por esa causa a la que ataca, por ese enemigo.
Si analizas de forma tranquila su perfil vas a ver como el 80% de su energía cognitiva no está en proponer sino en reaccionar. No busca convencer.
Parece buscar una descarga de dopamina que le da el choque con el adversario. ¿Cuál es la consecuencia de todo esto? Que podríamos estar ante una identidad subsidiaria. Si este patrón estuviera operando en Sara, veríamos lo que se conoce como un parásito de la derecha. Si mañana Trump, Abascal, Vito, dejara la política, ella entraría en un vacío existencial. No sabría qué decir, porque su motor no es la convicción propia, es la oposición externa. Para un analista serio esto es un marcador de inmadurez cognitivo, la incapacidad de procesar la realidad sin un villano que le dé sentido a su día a día.
Piensa en estos perfiles que solo brillan cuando hay broncas, pero que desaparecen cuando toca construir con orden y con gestión y cuando tienen que sacar a flote esa profesionalidad que se supone que deberían tener. Ese es su miedo oculto, la irrelevancia absoluta de quien no tiene nada propio que ofrecer a los demás. Luego lo analizaré un poco más en detalle este tipo de miedo.
Ahora quiero ir al segundo patrón. Quiero que veas estos tweets.

💬 Sara: Hoy he sido agredida físicamente por Vito Quiles y sus matones. Ya no son insultos, son golpes. En cuanto salga del hospital iré a una comisaría a ampliar mi denuncia contra este acosador. No puedo más.

Es intolerable, es escuadrismo fascista pagado con el dinero del PP. Retweet del PSOE-Senado.

💬 JuanEspadas: Iremos con toda la ley contra este agitador de ultraderecha por ejercer violencia física.
Mira, este segundo patrón tiene un nombre propio en psicología y se llama Darbo. Del Darbo hablo precisamente en otro vídeo que te voy a dejar por aquí arriba.
Aquí quiero que te fijes en la secuencia cronológica.
Darbo son las siglas de negar, atacar, invertir el rol de víctima y agresor. Fíjate en la secuencia cronológica porque es una obra de ingeniería narrativa. Primero hace una amplificación del daño.
Habla de que va al hospital, de que denuncia, que no puede más. Es decir, se establece en un estado de vulnerabilidad extrema. La segunda parte es que hay una escalada ideológica.
Inmediatamente después hace un retweet que escala el incidente personal a un terrorismo fascista financiado por el PP. Y luego hace una institucionalización, es decir, finalmente hay un respaldo del poder en este caso del PSOE. Es decir, en muy pocas horas aparece un incidente de calle con un periodista que se ha transformado en un ataque de Estado.
Eso es un Darbo puro. El foco se desplaza del hecho concreto, donde habría que analizar pruebas y vídeos, hacia un sufrimiento moral de quien denuncia. Esto en psicología se llama el estatus de víctima estratégica. El objetivo no es la justicia, sino la anulación del adversario porque cuando el relato crece más rápido que los hechos verificables, la psicología señala que puede estar operando una construcción de superioridad moral. Además te dejo esto que viene al pelo. La superioridad moral.
💬 Sara: Yo soy superior moralmente a toda la panda de hungas-hungas y fascistas que hay suelto.
Mira, Frey demostró que este mecanismo se usa para silenciar cualquier debate. Porque si cuestionas el hecho, estás atacando a una víctima que está en estado de shock.
Para un público que cree en los hechos y en la presunción de inocencia, este patrón es una bandera roja. No se está buscando la verdad. Se podría estar utilizando el conflicto para blindar el relato.
La psicología aquí nos invita a preguntarnos, cuando el relato se construye y amplifica a esta velocidad, ¿estamos ante una denuncia o ante un patrón Darbo en plena ebullición? Si quieres entender qué hay detrás de ciertos comportamientos, si sospechas que tienes patrones de validación en los que estás atrapado, emociones bloqueadas, miedos, en mi sesión online de análisis lo desgranamos juntos y trazamos un plan para empezar a encontrar equilibrio emocional, te dejo el link aquí arriba y lo encontrarás también en la descripción. Seguimos. El tercer patrón es el que revela la fragilidad detrás de las armaduras.
James, el padre de la psicología moderna, decía que:
...el castigo más cruel para un ser humano es ser ignorado.
Para perfiles como Sarah, la irrelevancia no es un miedo, es una amenaza a su propia existencia. Quiero que observes la jerarquía de las publicaciones.
Aparece aquí la contraportada de El País fijada como un tótem durante meses, creo que lleva desde noviembre aproximadamente, bueno, tampoco pasa nada por eso, pero sí que es verdad que luego hay premios de sindicatos, el PSOE la condecora, hay retuits de líderes políticos, es decir, un gobierno prácticamente entero utilizándola supuestamente como una especie de escudo, es decir, por un lado se sienta atacada, pero de la protección que le blindan los demás realmente no dice nada.

Esto en psicología se conoce como la dependencia de validación externa crónica. Cuando no hay una autoestima sólida ni una trayectoria de mérito real e independiente, el sujeto necesita empapelar su vacío con logos institucionales.
¿Qué nos dice realmente esto sobre la inseguridad de las personas? Pues bueno, en este caso, que Sara podría no sentirse realmente realizada si no hay organismos oficiales que le pongan el sello de validación, el sello de aprobación.
Si este patrón estuviera operando, veríamos la psicología de la subvención emocional, es decir, si el sistema deja de aplaudirme, yo podría dejar de existir. Este es el mismo patrón que el de la persona que necesita recordar constantemente sus sacrificios para sentirse importante, no busca la excelencia, tampoco mejorarse, busca el reconocimiento de los demás y lo que se conoce como un reconocimiento de cuota.
Para un perfil profesional que valora el éxito por resultados, este nivel de exposición es una bandera roja de inestabilidad. Alguien que vive por el aplauso institucional morirá por su propia ausencia. Si este patrón estuviera operando aquí, en ella sería una identidad de cristal, es decir, muy brillante por fuera, pero menos brillante o poco pulido por dentro.
Antes de terminar, fíjate en cómo se define a sí misma en su biografía. Es un caso de estudio de dispersión identitaria o de inflación del propio yo. Analista política, habló en televisión y en radio. Comunicación, derecho, política, análisis y activismo, pipas, caramelos, Fanta, Coca-Cola y en Instagram.
Mira, lo primero que quiero enseñarte es la validación por el medio, no por el mensaje. Dice, hablo en televisión y en la radio. ¿De qué? No aportas, no sabes, no dice cuál es su especialidad, a lo mejor es porque no la tiene. Esto en psicología indica que el sujeto valora más el estatus del canal, es decir, estar en la tele, que la sustancia de su propio trabajo. Es la forma que tiene una personalidad insegura de decirte, soy importante porque me dejan un micro por el que hablar.
El segundo punto es la acumulación de etiquetas, comunicación, derecho, política, análisis y activismo, lo que he dicho, pipas, caramelos, Fanta, Coca-Cola, conguitos. Cuando alguien necesita poner cinco etiquetas distintas para definir un solo perfil, estamos ante lo que se conoce como un ego difuso, intenta abarcarlo todo para no ser cuestionada en nada.
Y el tercer punto es la trampa del activismo, mira, mezclar derecho con activismo es una pura contradicción. El derecho busca la objetividad y la norma, y el activismo busca la agitación de parte. Al unirlos, podría estar confesando que su análisis no es técnico, es sesgado realmente por su propio diseño, así que utiliza una especie de barniz con la palabra derecho para dar credibilidad a su impulso activista. Científicamente esta bio no es una descripción profesional, es un grito de autoridad, de llamado de atención.
Podría estar necesitando convencer de que es experta en cinco áreas a la vez para compensar lo que ya hemos visto, que una identidad solo se sostiene si el enemigo la ataca o si el sistema la premia.
Lo que sí que es verdad que todos necesitamos validación, esto es hasta cierto punto humano, pero cuando este patrón aparece en un perfil público y con una imagen tan sumamente estridente y llamativa y que siempre está en el foco, aquí la psicología sugiere que ese propio foco está más en el reconocimiento que en el propio análisis que ella cree compartir.
Ahora vamos a ver cómo se desarrolla un posible pensamiento binario rígido.
Este es el cuarto patrón y quizá el más revelador de esta arquitectura mental, fíjate en los absolutos que utiliza.
"No tengo ninguna duda, ni les importa, despreciable, camisas pardas, aquí no hay grises, no hay datos, solamente hay sentencias y solamente hay mucha, mucha vehemencia". En psicología cognitiva esto se llama intolerancia a la ambigüedad, es un marcador de alta activación emocional crónica, ¿esto qué significa? Que cuando una persona vive en un estado de alerta permanente, ya sea real o autoinducido para mantener su narrativa de lucha, su cerebro pierde la capacidad de procesar la complejidad, el sistema cognitivo se cortocircuita y simplifica el mundo en un esquema infantil de buenos y malos.

Vamos a ver ahora la proyección ideológica. Anna Freud describió la proyección, si me sigues la conocerás, esto es atribuir al otro de forma inconsciente impulsos, deseos o defectos que uno mismo no puede o no quiere reconocer en su propio carácter, es literalmente tirar tu basura en el jardín del vecino para convencerte de que tu casa está limpia, limpia.
Fíjate en las palabras que utiliza constantemente hacia afuera:
La psicología profunda nos invita a hacer una pregunta un poquito incómoda, ¿existe algo en la conducta comunicativa de Sarah que comparta exactamente esas características? Un perfil que sobrevive a base de confrontación sistémica o el lenguaje bélico y la deshumanización de quien piensa diferente, en este caso a ella, está ejerciendo su propia forma de violencia verbal.
También es cierto que se conoce que no es una chica fina, no es una chica elegante, no es una chica que hablando te guste escucharla, es decir, por eso te he dicho al principio que prefería hacer un análisis de su Twitter antes que poner un vídeo con insultos y con extremismos como los que ella verbaliza.
Aquí ella lo que hace es señalar al agitador externo y podría estar intentando ocultar su propia naturaleza agitadora a través de la proyección que te comento. Aquí ella denuncia el odio pero podría intentar también camuflar la hostilidad que supura cada uno de sus posts o de sus reels o de sus entrevistas.
Así que lo que ella realmente llama activismo, tiene más pinta de ser una descarga de agresividad proyectada.
Así que, como decía Carl Jung, todo lo que nos irrita de los demás nos puede ayudar a entendernos a nosotros. El problema de esta chica es que ha convertido su sombra en su profesión.
Cuando alguien señala al otro con tanta insistencia, la psicología de Jung concretamente nos dice que puede estar proyectando su propia sombra.
Y ahora vamos a ver el último bloque, que es súper potente, porque se desvela el miedo nuclear que le hace a ella moverse en este mundo terrenal. Mira estos tweets.
💬 Sara: Cancelo mi charla hoy en San Fernando de Henares por la semana del 8M por seguridad y salud. No puedo ejercer mi trabajo en libertad y no quiero arriesgarme en estos momentos. No voy a dejar mi trabajo pero necesito reposar y descansar.
💬 Sara: Hoy he sido agredida físicamente por Vito Quiles y sus matones. Ya hoy se han traspasado todos los límites. Ya no son insultos, son golpes.
💬 Sara: En cuanto salga del hospital iré a una comisaría a ampliar mi denuncia contra este acosador. No puedo más.
Así que como te he dicho, llegamos al núcleo, al motor que mueve toda esta maquinaria.
Y después de ver todos los patrones anteriores, te hago una pregunta. ¿Por qué fabricar un enemigo constante? ¿Por qué exponer el sufrimiento en tiempo real? ¿Por qué esa sed de validación institucional? La respuesta está en este tweet. Fíjate bien porque aquí conviven dos ideas que se anulan.
💬 Sara:No puedo más pero no voy a dejar mi trabajo.
Esto en psicología se llama el exhibicionismo del mártir. El mártir nunca abandona el escenario, solo anuncia que está sufriendo para que la audiencia aplauda todavía más fuerte.
Y mira, al final el silencio para perfiles como ella es una muerte psicológica. Si este patrón estuviera operando aquí, el miedo real no sería la agresión, tampoco la ultraderecha, son quienes le alimentan, tampoco a Trump. Su miedo real o su miedo nuclear sobre el que pivota todo lo demás es miedo a la irrelevancia, a que el fuego se apague, y a que nadie se dé cuenta de que ella está ahí.
En general cuando la autoestima no tiene una base interna sólida, lo que se denomina ego deficitario o difuso, el reconocimiento externo no es un lujo, es el oxígeno para poder vivir. Si dejas de importar, dejas de existir, por eso ante la más mínima amenaza de olvido la respuesta es la activación a full, más drama, más hipérbole, más estado de shock.
Si este patrón operase veríamos que necesita echar leña a la hoguera constantemente para que el mundo no deje de mirarle.
Y si este patrón estuviera operando su cerebro habría aprendido que cuando este patrón aparece suele generar atención, solidaridad y poder real y nuestro cerebro aquí aprende que esto realmente funciona.
Pero también te digo una cosa, este tipo de perfiles llega un momento, aunque lo hagan o actúen así por su propia supervivencia, este tipo de perfiles desgraciadamente suelen acabar en un estado bastante ansioso. Y que es verdad que honestamente sufren presión interna, aunque inconscientemente la puedan utilizar a su favor o no, pero son perfiles que yo honestamente aconsejo que se miren un poco a nivel interno y que vean si les vale la pena vivir en un estado de tantísima ansiedad.
Luego hay algo muy importante y quiero que se me entienda bien con esto porque yo ni diagnostico absolutamente a nadie, simplemente hago análisis sobre conductas y sobre patrones que veo en determinadas personas, pero sí que es verdad que hay algo importante aquí, porque cuando vemos estos seis patrones juntos hay un solo concepto que los engloba a todos.
Mira, el neurólogo británico David Owen describió el síndrome de Ubris estudiando a líderes con poder institucional real, a presidentes y primeros ministros, pero identificó algo muy interesante porque algunos de sus rasgos pueden aparecer en perfiles públicos de menor escala. ¿Cuáles son esos rasgos?, te estarás preguntando, pues mira, la identificación total de la causa propia con la identidad personal, un desprecio de forma sistémica al adversario, la intolerancia absoluta a cualquier cuestionamiento, la necesidad compulsiva de validación externa y la pérdida progresiva de contacto con la complejidad de la realidad.
Fíjate, esto engloba al narcisismo colectivo, al patrón de Darbo, a la validación compulsiva, al pensamiento binario y a la proyección, es decir, cada uno de los patrones que hemos visto hoy es un rasgo ubrítico.
No digo que tenga el síndrome porque, como te he dicho, no trabajo con ella ni obviamente le voy a poner yo ninguna etiqueta que no corresponda ni a ella ni a nadie, digo que cuando estos rasgos aparecen juntos y de forma sistemática en el comportamiento público de alguien, la psicología nos invita a hacernos preguntas.
Así que entraste mirando el perfil de esta analista política y salimos viendo patrones psicológicos que se repiten en millones de personas, cambia el nombre, cambia el escenario, pero el mecanismo es el mismo.
Me interesa mucho tu opinión de estos patrones que hemos visto hoy, cuál crees que es el más difícil de reconocer en uno mismo, cuál crees que es el que más opera en ella. Te leo en los comentarios, sobre todo, por favor, hacerlo desde el respeto y desde la educación que la gran mayoría lo hacéis, pero ya sabéis que a mí me gusta siempre recordarlo. Tenemos dos formas de profundizar en este contenido, la primera apoyando al canal en el botón unirse para hacerlo a la membresía, gracias como siempre a todos los que estáis dentro y bienvenidos a los nuevos y la segunda es que si necesitas de mi ayuda porque crees que en tu vida hay miedos, emociones bloqueándote o cualquier cosita que creas en la que yo te pueda ayudar en mi sesión de análisis online, identificamos juntos el foco de ese malestar para que empieces a recuperar tu equilibrio.
Tienes el link en la descripción, te lo dejaré también por aquí, te veo en el siguiente análisis, suscríbete, activa la campanita, te mando un besito, chao.
Comentarios